AstroLab. (Juegos de mecánica celeste)

Con el conocimiento actual del Universo se sabe que la Tierra no ocupa ningún lugar privilegiado en el mismo. El Sol, la estrella más brillante desde el punto de vista de la Tierra, sólo es el centro del Sistema Solar. En relación al resto de las estrellas no es más que de una vulgar especie, con un brillo medio, localizada en la esquina de una galaxia común, en un lugar del Universo como otro cualquiera. En su divagar, el Sol se mueve por el espacio en un brazo de la espiral de esa galaxia, arrastrando consigo a los planetas, satélites, cometas y demás objetos del Sistema Solar.

Desde la perspectiva de Astrolab, este engranaje genérico ofrece, en cualquier caso, pequeños ‘desajustes’ que permiten considerar la mecánica celeste como algo más que ciclos perfectos de movimiento. En particular, Astrolab contempla los movimientos de precesión y nutación del eje terrestre como referentes para elaborar su discurso. El cambio de dirección de este eje en su rotación –precesión– lleva parejos otros pequeños movimientos llamados nutaciones, una especie de pequeños remolinos debidos a la influencia de la Luna…

La búsqueda astronómica se convierte entonces en un juego de sintonías y de mutuas influencias, en donde el hecho de ver la luz de una estrella tan sólo significa –y no es poco– que alguna vez nos interpusimos en su camino.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA