Las lágrimas de Alicia

As she said these words her foot slipped, and in another moment, splash! she was up to her chin in salt-water.

Her first idea was that she had somehow fallen into the sea, “and in that case I can go back by railway,” she said to herself. (…) However, she soon made out that she was in the pool of tears which she had wept when she was nine feet high.

“I wish I hadn’t cried so much!” said Alice, as she swam about, trying to find her way out. “I shall be punished for it now, I suppose, by being drowned in my own tears! That will be a queer thing, to be sure! However, everything is queer to-day.”

Chapter II, The Pool of Tears, Alice in Wonderland

Mientras decía estas palabras, le resbaló un pie, y un segundo más tarde, ¡chap!, estaba hundida hasta el cuello en agua salada.

Lo primero que se le ocurrió fue que se había caído de alguna manera en el mar. “Y en este caso podré volver a casa en tren”, se dijo para sí. (…) Sin embargo, pronto comprendió que estaba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de estatura.

“¡Ojalá no hubiera llorado tanto!” dijo Alicia, mientras nadaba a su alrededor, intentando encontrar la salida. “¡Supongo que ahora recibiré el castigo y moriré ahogada en mis propias lágrimas! ¡Será de veras una cosa extraña! Pero todo es extraño hoy.”

Capítulo II, EL Charco de lágrimas, Alicia en el País de las Maravillas

Hitz horiek esaten ari zela, oina labandu egin zitzaion eta segituan plaf!, ur gazian kokotsaraino murgildurik egon zen. Bere lehen ideia itsasoan nolabait eroria zela izan zen, “eta kasu horretan trenez itzul naiteke”, esan zuen bere golkorako. (…) Hala ere, laster konturatu zen bederatzi oinetako altuera zuenean isuritako negar malkoen urmahelean zegoela.

“Hainbeste negar egin izan ez banu!” esan zuen Alicek, igerika irteera bilatzen saiatzen ari zela. “Neure malkoetan itotzera zigortua izando naizela uste dut! Gauza arraroa izando da hori, bai horixe!. Hala ere, dena da oso arraroa gaur.”

II. Kapitulua, Malko-urmahela, Aliceren abenturak Lurralde Miresgarrian.

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Las lágrimas de Alicia-ren malkoak

El título genérico de Las lágrimas de Alicia comprende un número siempre indeterminado de propuestas, cuyo proceso de descontextualización/recontextualización se realiza sobre un esquema común: la lectura de los acontecimientos ocurridos en el espacio de la propia instalación mediante el análisis de señales de video y que son devueltos forma de sonido e imagen proyectados. A partir de aquí, en base a poéticas diferentes y a las características de cada lugar en el que se desarrolla, se disocian esos datos de sus fuentes para construir otras representaciones, cartografías y paisajes que, capaces de generar evocaciones y significados alejados de la acción y espacios reales, mantienen sin embargo con ellos un vínculo intrigante y exclusivo. Se atiende sin duda a ese código informacional y espacial, pero se hace para construir universos formales que sucumben a su propia imagen y a la recreación del código que proponen.

 

Begin at the beginning,’ the King said gravely,`and go on till you come to the end: then stop.

 

LA TRAMPA A DIOS.

Patxi Araujo_TD

 

Construí una caja de resonancias místicas y oteizas. Era una urna de cristal con marcos de madera. Dentro tenía una maquinita de música que accionada desde el exterior conectaba con el mecanismo de cierre de la celda de cristal. Al cabo de unos pocos compases, y una vez puesto en marcha dicho mecanismo, la puerta de la caja de cristal habría de quedar sellada mediante imanes desde dentro y para siempre, salvo destrucción o violación de su cierre.

Jamás había hecho una caja de cristal, y ésta primera que hice (luego vinieron otras) estaba pensada para encerrar a Dios.

Tendría, sin embargo, que realizar al menos una prueba previa de cierre para comprobar el funcionamiento adecuado de mi trampa. Luego caí en la cuenta de que dicha comprobación impediría una segunda puesta en escena del cierre de la caja. No podría accionarla una segunda vez, so pena de evidenciar una grave contraditio in terminis: si sólo podía cerrarse una vez, tendría que presentarla cerrada y explicar cómo había ocurrido todo.

La necesidad me llevó a una solución simple pero que consideré excelente: colocar un tope entre la puerta y la pared de cristal, de tal manera que por mucho que la cadencia del mecanismo quisiera, fuera imposible su cierre.

A la mañana siguiente presenté emocionado mi invento. Después de explicar la naturaleza de mi prisionero y su trampa, liberé el tope y accioné el mecanismo.

La puertecita nunca llegó a cerrarse. El tope colocado durante toda la noche había destensado el mecanismo y la puerta se quedó, así, ni abierta ni cerrada. Ni que decir tiene que Dios se escapó, y que anda por ahí, haciendo maldades.

 

0.1 POR QUÉ LOS MOLINOS TIENEN ASPAS.

Patxi Araujo_pma

Sin duda, para poder hablar del viento.

Hubiera podido empezar hablando de un animal, de un ave o de una acción cualquiera. Pero no es acerca de esto de lo que quiero hablar. En realidad, estaba pensando en un piano, en las teclas de un piano, en el continuo de las teclas de un piano. A decir verdad, estoy pensando en tocar las teclas con la presión justa de la punta de los dedos.

Y ni tan siquiera eso.

Estoy pensando en cierto tipo de comodidad, de expresar e interpretar; en un masai apoyado en la gravedad conjurada de su higiene postural, en el regocijo de unos tuareg al ver pasar el París-Dakar, en una carambola inopinada, en una brisa de viento que cruza la piel de un aspa sin sospecharlo…

0.2

Las imágenes se me caen de las manos, pero las necesito para construir significados. Como dibujos abstractos en el aire, como fuselajes exógenos para materia blanda, como dibujar a Glenn Gould tocando el piano. Y exclamo: ¡Tan solo un lápiz hipertrófico! ¡Denme un lápiz hipertrófico para dibujar el sonido que escucho y el paisaje que veo!

Pero es que además –me digo– no busco nada; solo ando, solo miro; ahora hay agua, ahora no hay. Pulso la tecla, y espero. Me siento a mirar los montes ciborg y los aviones dibujan líneas furtivas que nunca bajan a la tierra.

  • Client: Centro Huarte de Arte Contemporáneo
  • Year: 2009