Two colored fish

¿Y si fueran los peces quienes tocaran el piano? ¿Y si el piano no fuera piano, sino que fuera arena?

Dos peceras. Un pez en cada una de ellas. Dos mesas corridas, cuyas cabeceras están ocupadas por las peceras. Las mesas están dispuestas con sillas para el público. Mantelería blanca, quizás copas de cristal…Dos peces que de encontrarse juntos en una única pecera se devorarían el uno al otro. Separados, justamente alcanzan a adivinarse en la pecera de enfrente; a una distancia prudente el uno del otro, su mutua excitación pone en marcha el mecanismo del sonido y la imagen de un mar peculiar.

Concierto para arena y dos peces de colores sitúa la capacidad constructiva de la propuesta en la calidad y cantidad del movimiento de dos peces, siendo éstos los artífices de las variaciones acústico-visuales que presencia el espectador/a.

A diferencia del resto de propuestas, en donde el sonido y la imagen producidos son modificaciones de imágenes y sonidos ya existentes, Concierto para arena y dos peces de colores elabora una respuesta acústico-visual de naturaleza sintética. Es decir, se presenta como la traducción digital de una serie de estímulos dinámicos capturados como movimiento por el ojo-cámara.

Patxi Araujo_TF